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Infancia y años de estudio (1509-1535)
Juan Calvino nace el
10 de julio de 1509 en Noyon en el norte de Francia (a unos 100
kilómetros al norte de París), y recibe el nombre de Jean Cauvin. Su
padre era notario del cabildo de la catedral, un laico en medio del
clérigo, por lo tanto tenía un cargo elevado. Ya a la corta edad de 12
años, Juan Calvino recibe sus primeras prebendas, o sea, una parte de
los ingresos de una determinada parroquia (la capilla de la Gésine).
Hasta 1523 Calvino asiste a la escuela de su pueblo natal; con 14 años
lo envían al Collège de la Marche, un famoso internado en París, cuyo
profesor de latín y director era Mathurin Cordier. Cordier se hizo
conocido como fundador de una pedagogía renovada, y aunque Calvino gozó
sólo poco tiempo de sus clases de latín, lo veneró durante toda su vida.
Mucho más tarde, lo llamó para organizar la educación escolar en Ginebra
y Lausana. |
¿Cuándo Calvino se convirtió a la Reforma?
Esta pregunta es objeto de numerosas investigaciones, aunque las pruebas siempre han sido más bien raras. Calvino mismo señala que vivenció una "conversio subita“. En su Comentario de los Salmos de 1557, Calvino recuerda mirando hacia atrás:
"Primero estaba tan porfiadamente entregado a la superstición papista que difícilmente me podía liberar de tanta mugre. Pero de repente Dios volvió mi corazón dócil y suave por una conversión súbita, aunque a mi edad yo ya estaba bastante endurecido frente a este tipo de asuntos. Sin embargo, cuando tuve algo de conocimiento sobre la piedad verdadera, inmediatamente me invadió un tremendo anhelo de sacar provecho de ello. No dejé mis diversos estudios completamente, pero los dejé cada vez más de lado. Grande fue mi sorpresa cuando, antes del término del año, todos los que sentían el anhelo por la doctrina pura se habían reunido en torno a mí para aprender, aunque yo mismo era casi un principiante.“ (Citado según una biografía sobre Calvino del año 1968).
Calvino escribe estas
palabras en retrospectiva, pero no menciona ninguna fecha. Calvino no menciona
una fecha, no obstante es seguro que la conversión se produjo antes del 4 de
mayo de 1534, porque en esa fecha Calvino viaja a Noyon para renunciar a sus
prebendas como consecuencia de su alejamiento del catolicismo. La conversión
puede haberse producido ya en 1533, si es que Calvino fue coautor del llamado
"Discurso de Cop“, pero este dato no está asegurado. El médico Nicolás Cop,
rector de la Universidad de París, en la que está imatriculado Calvino, inaugura
el 1 de noviembre de 1533 el semestre universitario con un discuro en una
iglesia parisina. Su interpretación de las bienaventuranzas del sermón del monte
es una alabanza del Evangelio, con lo que Cop se profesa reformado. Los
franciscanos, en cuya iglesia se dicta la conferencia, acusan a Cop de herejía,
y después de algunas semanas, Cop huye a Basilea, su ciudad natal. Los
investigadores de Calvino debaten muy controvertidamente si este discurso se
debe por lo menos en parte a la pluma de Calvino. Si así fuese, éste se habría
convertido a la Reforma ya en otoño de 1533.
En octubre de 1534, París se altera sobre el llamado "caso de los afiches“.
Afiches con afirmaciones contra la misa son colgados en lugares públicos y los
"luteranos“ (como son llamados todos los que adhieren al pensamiento reformado)
son acusados como autores de una conspiración contra el orden público y la
religión. Calvino ya había causado rumores en las avanzadas de esta acción
confesando públicamente su fe evangélica y haciendo proselitismo. Sea como sea:
también Calvino tiene que huir de la gran urbe y buscar un lugar tranquilo donde
seguir con sus estudios. Quiere redactar un catecismo para los evangélico
francófonos. Así es como pasa las primeras semanas del año 1535 en Basilea.
En resumen, hay que ser cuidadoso con la fecha precisa de la conversión de
Calvino. Aunque Calvino habla de un acontecimiento singular, puede haber sido un
proceso largo. Lo que vale es el resultado: hacia 1534, Calvino experimentó una
"conversio“ que lo acercó al Evangelio, lo que tuvo grandes consecuencias.
Juan
Knox
Escocia
Al principio, la Reforma en Escocia gana terreno muy lentamente. Algunas escrituras aisladas de Lutero fueron introducidas en el país de contrabando. En 1528, Patrick Hamilton de St. Andrés sufrió el martirio en la hoguera por haber predicado ideas reformadas, pero en general, al comienzo la Reforma no ganaba terreno. Una razón es que algunos de los pensadores reformados esperaban unirse a la Iglesia anglicana que se había separado de Roma bajo el rey Enrique VIII. La política escocesa, sin embargo, era hostil hacia Inglaterra, y por ende, pro catolicismo romano. Después de la muerte del rey escocés Jacobo V en 1542, su hija María Estuardo es coronada reina a los pocos días de nacer, por lo que su madre María de Guise asume la regencia.
Juan Knox (ca. 1514
– 1572)Juan Knox
(alrededor de 1514-1572) era predicador. Después de su conversión evangélica,
trabajó como notario e instructor particular. En 1547 fue condenado a las
galeras. Pasó un año y medio en las galeras, y después fue clérigo en las
ciudades inglesas de Berwick y Newcastle-upon-Tyne. Cuando María Tudor ascendió
al trono inglés en 1554, Knox fue a Ginebra como colaborador de Calvino. Volvió
definitivamente a su patria en 1559 para introducir la Reforma. En Escocia había
estallado un profundo conflicto entre la soberana María de Guise y algunos lores
proclives al protestantismo. Accediendo a peticiones francesas a la reina
inglesa Isabel I, que gobernaba desde 1558, Inglaterra suspendió el movimiento
de barcos entre Escocia y Francia, porque Francia buscaba impedir la Reforma en
Escocia. Este hecho originó la victoria de la Reforma, la que fue ratificada por
el parlamento escocés en el Contrato de Edimburgo en 1560. En el mismo año, el
sínodo general de la Iglesia escocesa ratificó la Confessio Scotica (Confesión
Escocesa), redactada, entre otros, por Juan Knox. También fue ratificado el
“First Book of Discipline” (el Primer Libro de la Disciplina, en inglés), que
tenía como objetivo una reforma integral, incluyendo la vida cotidiana de los
ciudadanos. El “First Book of Discipline”, sin embargo, nunca fue ratificado por
el parlamento, y, por ende, no entró en vigor. En 1561, María Estuardo asumió el
gobierno en Escocia. Trató en vano de abolir la Reforma. En 1568, huyó a
Inglaterra.
Después de la muerte de Juan Knox en 1572, fue Andrew Melville quien ganó
influencia en la Iglesia escocesa. Fue el autor del “Second Book of Discipline”
(Segundo Libro de la Disciplina, 1578) que promueve una Iglesia independiente
del Estado. En este libro se aborda un tema que marca a la Iglesia escocesa por
cerca de un siglo: ¿A qué distancia del Estado debería ubicarse la Iglesia?
Melville opina que la Iglesia debería ser independiente. Bajo control estatal,
exigen en cambio los obispos designados por el Estado.
Del “Second Book
of Discipline” de 1578 1. El término “Iglesia de Dios” es ampliamente entendido
como denominación de todos los que dan testimonio del Evangelio de Jesucristo –
y al final resulta ser una comunidad y compañía no sólo de los temerosos de
Dios, sino también de los hipócritas que siempre confiesan fuera de la religión
verdadera. En otros lugares, el término de Iglesia de Dios sólo se aplica a los
devotos y elegidos, y a veces incluso sólo a aquéllos que ejercen una función
espiritual dentro de la comunidad de los fieles. 2. La Iglesia en este último
sentido obtiene un poder concedido por Dios, que debe ejercer como una correcta
jurisdicción y gobierno para el bien de toda la Iglesia. Este poder eclesiástico
es una autoridad conferida por Dios Padre a través de su hijo Jesucristo, para
que su Iglesia se reúna; tiene su fundamento en la palabra de Dios, y ha de ser
ejercido por aquéllos que recibieron el llamado legítimo para gobernar
espiritualmente la Iglesia. 3. El comportamiento de la Iglesia que se nutre de
esta fuerza, es una estructura o forma de régimen espiritual ejercido por sus
miembros que fueron determinados para esto por la palabra de Dios. Este régimen
ha sido entregado directamente a los que tienen un cargo oficial, y lo ejercen
para el bien de todo el cuerpo. El poder se ejerce de distintas maneras: a veces
severamente, sobre todo por los maestros, otras veces, por consenso mutuo entre
los que revisten el cargo y la misión, en forma de jurisdicción. Así es que
llamamos a la primera la “potestas ordinis”, y a la segunda “potestas
iurisdictionis”. Las dos formas de poder tienen una misma autoridad, un solo
fundamento, una última razón, pero son distintas en su manera de ejecución como
se puede ver en las palabras de nuestro Señor (Mateo 16 y 18). 4. Esta fuerza y
este comportamiento de la Iglesia son, según su propia naturaleza, distintos y
se diferencian de la fuerza y el comportamiento del poder civil que compite al
gobierno del Estado. Sin embargo, los dos vienen de Dios y tienen el mismo
objetivo, si es que se utilizan correctamente: dar testimonio y aumentar la
gloria de Dios, y tener a sujetos buenos y temerosos de Dios. 5. La autoridad
eclesiástica viene inmediatamente de Dios y su mediador Jesucristo, y es
espiritual. No tiene otro líder temporal en la tierra más que Jesucristo quien
es el único rey espiritual y regente de su Iglesia. En 1592, los
independentistas obtuvieron una victoria, pero que tuvo su costo: Se podía
constituir el sínodo general, pero necesitaba ser convocado por el rey o un
comisario estatal. En 1638 se realizó un sínodo en el que fueron destituidos los
obispos. Si bien el rey Carlos I había hecho la convocatoria, después ordenó
disolver la reunión. Este sínodo, realizado a pesar de la prohibición, es
conocido en Escocia como la “Segunda Reforma Escocesa”. En los años siguientes,
el gobierno inglés se fue debilitando, y en 1644 el ejército escocés invadió
Inglaterra. El parlamento inglés había decidido establecer la Reforma en
Inglaterra, y en el mismo año fue promulgada la “Westminster Confession”
(Confesión de Westminster), influenciada, entre otras, por la reforma escocesa.
Esta confesión se ha convertido en la confesión más importante del calvinismo
anglosajón. En Escocia reemplazó a la Confessio Scotica.
En el año 1662, la presión del rey Carlos II logró reinstaurar el sistema de los
obispos con él a la cabeza. En Escocia se prescribió el modelo eclesiástico
anglicano sin modificaciones de la confesión ni del culto tradicional. La
resistencia en Escocia fue vehemente: más de 300 pastores se negaron a aceptar
las nuevas reglas, siendo destituidos. La consecuencia fueron reuniones al aire
libre o en graneros. Sólo seis años más tarde, esta "pesadilla" acabó debido a
la invasión de Guillermo de Orania en Inglaterra y la huida del sucesor de
Carlos II, Jacobo II.
Al interior de la Iglesia escocesa, sin embargo, había diferencias teológicas
que finalmente llevaron a una separación orgánica de la institución. Los
moderados (“moderates”, en inglés) influenciados por la Ilustración, el Deísmo y
en parte también el Unitarismo, adoptaron algunos pensamientos racionalistas,
equiparando la identidad cristiana mayormente con un comportamiento ético y
enfrentándose, consecuentemente, con la doctrina calvinista ortodoxa. En el otro
extremo estaban los llamados evangelicales (“evangelicals”, en inglés) que
pueden ser considerados los herederos de la ortodoxia reformada, pero que a
veces identificaban "cultura" con decadencia mundana.
Después de vehementes enfrentamientos, a comienzos del siglo XVIII se produjeron
cismas, provocados cada vez por el tema de la relación Iglesia-Estado. Durante
el siglo XVIII se formaron la “Secession Church” (Iglesia de la Secesión) y la
“Relief Church” (Iglesia del Alivio), las que en 1847 se unieron en la “United
Presbyterian Church” (Iglesia Presbiteriana Unida). Pero el gran quiebre sucedió
en 1843: Los evangelicales abandonaron el sínodo general, constituyéndose
alrededor de un tercio de la Iglesia en la nueva “Free Church” (Iglesia Libre).
En sus primeros dos años se construyeron más de 500 iglesias y varios colegios.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, la importancia de la Confesión de
Westminster decayó también en las Iglesias más bien ortodoxas. En 1879, primero
la Iglesia Presbiteriana Unida decidió relativizar la confesión, permitiendo la
libertad de opinión en todos los puntos que no tocaran la esencia de la fe. En
1892 le siguió la Iglesia Libre con una declaración similar. Las dos Iglesias
finalmente se unieron en 1900, y en 1929 se produjo la gran unión de éstas con
la hasta entonces Iglesia estatal “Church of Scotland” (Iglesia de Escocia). Al
mismo tiempo siguen existiendo varias Iglesias presbiterianas libres que se
separaron en los siglos XIX e incluso XX, en señal de protesta contra la unión.
Hoy ellas forman la mayor parte de la “United Free Church of Scotland” (Iglesia
Libre Unida de Escocia), con unos 20.000 miembros en 115 congregaciones. La
Iglesia de Escocia hoy en día cuenta con 630.000 miembros en 1.555
congregaciones