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Alumbrando
los ojos
del Entendimiento
… "alumbrando los ojos del entendimiento para que sepáis…" Efesios 1.18
En el estudio anterior estuvimos tratando sobre la disposición mental que debemos tener, para que los ojos de nuestro entendimiento sean iluminados.
Los ojos del entendimiento son nuestra facultad de pensar, nuestra disposición mental; el pensamiento hondo, como traduce Strong.
Vimos que la renovación de la mente es un procedimiento divino, que requiere de nuestra colaboración en lo que respecta a crucificar el yo, y hacer morir la carne.
¿Cómo alumbrar los ojos del entendimiento?
La Biblia expresa en 2 Corintios 3:14 en delante que el Pueblo de Israel tenía el entendimiento cubierto; tenía su mente y su corazón cubierto por un espeso velo, que le impedía descubrir y entender el verdadero significado de las escrituras.
Le impedía ver a Dios cara a cara como lo veía Moisés.
Ese velo persiste aún hoy; cuando no ha operado en nosotros la renovación de la mente y el apartarnos de pecados ocultos, como el egoísmo.
Y es esto lo que nos impide ser espirituales, para conocerlo a Él y no solo lo que Él ha hecho por nosotros.
Aún se interpone entre Él y nosotros el mismo velo.
El "yo" es el velo oscuro, que nos impide ver a Dios.
Y la experiencia espiritual de quitarlo, no es nada agradable.
Es un tremendo procedimiento quirúrgico, que no lo podemos hacer nosotros, ni ninguna instrucción religiosa.
Es Dios que lo hace, nosotros nos entregamos y confiamos.
La cruz operando dentro de nosotros y nosotros poniendo nuestros pecados del "yo" personal, delante de la ella; para ser juzgados.
Este procedimiento divino, trae sufrimiento, nos lastima, pero al final la "victima muere".
O sea, ¡morimos nosotros para que viva Él!
¡Y es en ese momento que la luz gloriosa de la resurrección de Cristo, ilumina los ojos de nuestro entendimiento, y lo podemos ver!
Es recién ahí que podemos decir con certeza "vi. al Señor"
Para acercarnos a Él en plena certidumbre de fe, y mirarlo cara a cara porque...
¡Detrás del velo está Él!
¡Enséñanos a morir Señor, para poder verte a Ti, y vivir Contigo en ésta tierra!
¡¡¡RECIBE TODA LA GLORIA, LA ALABANZA Y LA ADORACIÓN SIEMPRE SEÑOR!!!
Con amor en CRISTO,
Tammara
LOS OJOS
DEL ENTENDIMIENTO
La disposición mental para crecer
… "alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis…" Efesios 1:18
La obra de Dios en la vida del creyente requiere de un espíritu libre, una mente abierta, y que las ideas, el entendimiento y los pensamientos estén claros.
La mente y el espírituLa mente y el espíritu se relacionan de tal manera, que cuando el espíritu se encuentra cerrado, es porque la mente se encuentra cerrada.El espíritu se expresa a través de la mente, es por ella donde emerge la luz que viene de él; por lo que si la mente se ha bloqueado, le sucede lo mismo al espíritu.
La mente y el corazónLa Biblia llama corazón a la conciencia que pertenece al espíritu, y a la voluntad y la mente que pertenecen al alma.El normal funcionamiento de la facultad mental o disposición mental en el creyente va a influir en el corazón y el espíritu de él, ya que como vamos viendo existe una gran relación entre ellos.El corazón del creyente antes de la conversión tiene muchos "problemas", aunque en el momento de la conversión la persona haya recibido vida en el espíritu que estaba inerte; renovación en su corazón y la iluminación de su mente al menos una vez; necesita el proceso diario de renovar la mente; para poder recibir la verdad de Dios.Pero debemos explicar, que la condición de toda mi personalidad o sea de mi alma y mi espíritu, es la que va a permitir que esa verdad de Dios se me pueda revelar o no.Porque al no cumplir con el proceso de renovación de la mente, y no poder recibir la verdad de Dios por ello; lo que veo, lo veo desde la perspectiva de mis propios prejuicios.Si quiero que se me revele la verdad de Dios, debo permitir que "Su bisturí haga la gran cirugía"La renovación de la menteLa renovación de la mente es un proceso del creyente en colaboración con Dios.Es un proceso fundamental para que se llegue a que los mecanismos del pensamiento sean como una ventana limpia por donde, pase la luz de Dios.
¿Cuál es la forma que nuestra mente o intelecto se renueva?
Para que nuestros intelectos sean renovados tenemos que acercarnos a la cruz.
Efesios 4:17 y 18; habla de una mente no renovada y Ef.4:22 y 23 nos informa como, ha de ser renovada la mente.
La cruz es el instrumento de renovación de la mente.
La salvación que Dios imparte por medio de la cruz incluye, una nueva vida espiritual y la renovación de toda el alma, por lo tanto también de la mente.
La mente necesita ser salvada de la pasada manera de vivir.
La manera es; venir a los pies de la cruz, y estar dispuestos a abandonar las mentalidades tradicionales, y confiar en que Dios nos va a dar, una nueva mente.
La renovación es obra de Dios pero el despojarse, negar y abandonar el viejo yo, eso es trabajo nuestro.
El gran problema que se da hasta hoy, es que aunque hayamos sido salvos, arrastramos una vieja cabeza, o sea los procesos de pensamiento, los prejuicios, teorías de la pasada manera de vivir, aún persisten en nuestra mente.
Por lo tanto, lo que ha sucedido es que recibimos nueva vida; pero nuestra cabeza es la misma, solo que con un envoltorio cristiano ¡Que triste!
La mente no renovada es muerta, por lo tanto lo que surge de ella, también es muerto; es carne.
La cruz; es practicar la negación de todos los pensamientos carnales diariamente.
Examinar cada pensamiento a la luz de Dios, a la luz de su Palabra, con un corazón sincero y humilde.
Sin esta ardua tarea no podrá haber renovación intelectual, que pueda cooperar para el crecimiento y madurez espiritual.
Andar conforme al espíritu significa tener la mente puesta en las cosas del espíritu, y significa tener el espíritu rigiendo la mente.
¿Cómo debe ser nuestra mente? Debe ser:
Mente abierta: la verdad es comprendida inicialmente por la mente; luego entra y estimula al espíritu; y finalmente, se manifiesta en la vida práctica.
También necesitamos una mente abierta, para que ésta, sea iluminada por el espíritu cuando Dios nos habla, a la intuición.
Mente controlada: el pensamiento es la semilla de la acción, por lo que no tener control de la mente, nos lleva a una posición de vulnerabilidad al ataque satánico.
Mente en paz: la paz es el árbitro, dentro de nuestro corazón.
La mente debe ser mantenida en humildad; sin una mente y corazón humilde no se llega a ningún aprendizaje.
Para lograr aprender hay que estar en actitud de ser enseñado, y para esto necesitamos humildad.
Modalidad de crecimiento intelectual
Hemos considerado cosas importantes para poder tener una mente abierta y un espíritu libre, que nos permita avanzar en la vida espiritual.
Si nos determinamos a crecer y a desarrollarnos como creyentes, en nuestro interior se establecerá un nuevo orden; y adoptaremos una modalidad de crecimiento, que nos ayudará a nosotros y a otros.
No olvidemos la importancia de nuestro testimonio.
La renovación de la mente, es una obra de Dios; como ya vimos.
Pero necesita nuestra colaboración; que es la negación del yo, a través de la cruz.
Repetimos esto porque sin éste procedimiento no podrá haber renovación intelectual.
Para que se dé una correcta y sano renovación mental además de lo que ya vimos; necesitamos:
-Disciplinar la mente, para pensar de modo espiritual.
-Vigorizarla, y ejercitarla a trabajar en coordinación con el espíritu
-Aprender a escuchar, ser un buen oidor para luego poder ser, un buen hacedor.
-Necesitamos hábitos de lectura; no solamente lectura de la Palabra, la cual debe inundar nuestra mente, sino buenos libros espirituales.
Y por último,
-Necesitamos dedicarle tiempo para el estudio, no solo de la Palabra de Dios, lo cual es imprescindible; sino también otros temas.
Los tiempos de estudio son preciosas oportunidades que Dios usa, para enseñarnos sus verdades eternas.
Si permitimos que Dios haga la obra de renovar nuestra mente, haciendo nosotros nuestra parte; los ojos de nuestro entendimiento se van a ir abriendo.
Y la luz de Dios nos ayudará a manifestar la gran salvación que nuestro Dios nos regaló; a través de la obra de Jesucristo el Salvador de nuestras almas perdidas.
La renovación de nuestra mente, y la manifestación de tan grandiosa salvación en nosotros; glorifica a Dios, ayuda al prójimo y nos ayuda a nosotros.
Y una cosa especial:
¡Existe algo extraordinariamente beneficioso para nuestra mente, y es contemplar a Dios!
¡Que Él reciba toda la Gloria siempre!
Con amor en Cristo
Tammara