<Bienvenidos><Principal><Nuestra Frontera><Nuestra Iglesia><Confesiones Westmister><Sermones><Templo Palomas><Fundadores>
Tiempo y prioridades
La importancia de organizar el tiempo y las prioridades
para el crecimiento y madurez espiritual
Tammara Pasturino
"Si mi mundo interior está en orden, es porque he tomado la determinación diaria de considerar el tiempo como un regalo de Dios, digno de ser invertido cuidadosamente".
Gordon MacDonald
La organización del tiempo en el crecimiento y
la madurez espiritual
La desorganización de nuestro tiempo, nos lleva a perderlo muchas veces en cosas que terminan dando pocos frutos que valgan la pena.
Cuantas veces terminamos desperdiciando nuestras capacidades y talentos por la sencilla razón de no poder controlar el precioso tiempo que Dios nos ha regalado.
No nos damos cuenta que por pertenecerle a Él, también debe ser objeto de buena administración de nuestra parte.
La falta de disciplina termina con sueños, visiones, planes y responsabilidades.
No debemos perder de vista que el tiempo son periodos, que Dios nos da como oportunidades, para realizar distintas cosas.
Son oportunidades que se nos ofrecen para lograr o conseguir algo.
Los creyentes sabemos que existe un tiempo cronos, que es un lapso de tiempo, y significa cantidad; y un tiempo kairos, que es un período fijo definido, que significa calidad..
Hoy estamos tratando el tema de la organización del tiempo cronos, en referencia a nuestro crecimiento espiritual.
La organización de nuestro tiempo es muy importante, ya que es; nuestro hombre exterior (alma y cuerpo), que estamos organizando.
Y esto es necesario para darle cabida al tiempo de calidad que necesita nuestro hombre interior (el espíritu), para estar en orden.
Y poder así desarrollar la actividad más trascendente que tenemos como creyentes que es el cultivo de nuestro huerto; nuestro espíritu, la relación con Dios.
La morada de Él, nuestra vida espiritual; el lugar de donde viene …"la vida"…Jn.6:63
El tiempo que le pertenece a Él.
Dios es el creador también del tiempo como lo sabemos, pero en esta porción queremos meditar sobre el tiempo que le pertenece a Él; el tiempo que asignamos para estar en comunión con Él.
Nuestra alma necesita el alimento que solo Dios nos puede dar, nuestra alma y nuestro espíritu no solo se alimentan de palabras, necesitan a Dios mismo; Su Presencia.
El tiempo de adoración y comunión es vital para nuestra vida espiritual; lo que podamos hacer en el servicio a Dios, va a estar en completa relación, con la profundidad a la que hayamos llegado de intimidad con Él.
O sea, en nuestros tiempos privados de comunión y unidad con Él.
Esto forma parte de una disciplina que debemos desarrollar, y es la de poder tener el tiempo diario a solas con El Señor.
Saber plantar nuestras tiendas entre Hai y Betel, como para que por más difíciles sean nuestros problemas en Hai; podamos rápidamente correr a Betel y ponernos en Su Presencia para que la paz, pueda volver a gobernar nuestros corazones.
Hai representa al mundo, Betel la adoración a Dios. Gn.12:8
¿Cómo podemos saber si estamos desorganizados?
Tenemos que valorar nuestras costumbres y hábitos, con sinceridad, no haciéndonos trampas al solitario, y no justificándonos.
Poniendo una mirada objetiva y honesta sobre como distribuimos nuestro tiempo y en qué lo distribuimos; si es que ex profeso lo hacemos, o nos dejamos arrastrar por circunstancias que se van presentando.
… "aprovechando bien el tiempo…como sabios…" Ef.5:17
A veces damos por sentado que por ser creyentes tenemos todo en orden; porque proclamamos que Dios es un Dios de orden, pero basta con mirar un poco a nuestro alrededor para ver que no pasa, de una simple confesión.
Existen señales visibles y no visibles de que estamos desorganizados, y que no estamos siendo sabios en la administración del tiempo.
Las visibles las perciben también las demás personas; las no visibles pueden a veces no ser percibidas ni por nosotros mismos, pero dejan frutos amargos en nuestra alma.
Y eso sí, lo perciben las demás.
Vamos a enumerar algunas y seguramente que meditando más profundamente descubriremos muchas otras que nos están permitiendo que perdamos el don del tiempo, que Dios nos ha dado en administración.
Señales visibles de desorganización del tiempo:
-nuestro lugar de trabajo
-nuestro vehículo
-nuestro hogar
-la forma de alimentarnos
-trabajo acumulado sin terminar
-invertir tiempo en trabajo improductivo
Señales internas:
-baja autoestima (no estoy dando lo que debería)
-nos sentimos mal con nuestro trabajo (no estamos rindiendo lo que deberíamos)
-no logramos la intimidad con Dios (no le damos el tiempo que le pertenece)
-nuestras relaciones personales se deterioran o perdemos contacto, con personas que nos necesitan.
-nos disgustamos con nosotros mismos.
-nos disgustamos con circunstancias que se nos van de las manos
Todas estas señales son evidencias de desorganización del tiempo que disponemos y que nos van a ir llevando a no poder poner orden en nuestro mundo interior; motor y fundamento de nuestro crecimiento y madurez espiritual.
Esta desorganización nos va llevar a que sea muy difícil tener comunión con Dios, ya que ésta se da en el hombre interior; en el espíritu, y requiere de "quietud" y "reposo", .
A su vez para que el espíritu esté en quietud y reposo necesita que nuestro hombre exterior (alma y cuerpo) acompañe en un mismo estado de quietud y reposo.
Lo que hoy hablamos, ejercitar la disciplina diaria de "plantar nuestras tiendas entre Hai y Betel" y esto requiere de tiempo.
Necesitamos tomar control de nuestro tiempo cronos, si queremos participar del tiempo Kairos que Dios tiene en Sus propósitos para nosotros.
Prioridades o presupuesto del tiempo
¿Presupuesto como el del dinero? Sí exactamente, así como para una buena administración del dinero necesitamos un presupuesto, para el tiempo también necesitamos un presupuesto que en sí, va a ser poner en orden prioridades.
En la administración del dinero existen gastos fijos y gastos discrecionales, la desorganización de uno u otro o ambos nos lleva a endeudarnos, y eso se hace evidente en detrimento de nuestra vida.
En el tema del tiempo también termina siendo evidente por las falta de frutos espirituales, y ¡por favor no cofundamos que son frutos espirituales! (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, y fe)
Digo esto porque alguien sin muchos frutos espirituales visibles, me quiso dar a entender que su persona y su ministerio habían salvado muchas almas y que esos eran sus frutos.
¡Ay, hermano en Cristo, las almas las salva Dios, a nosotros se nos llamó a ser testimonio y discipular las almas que Él salva; y dar frutos muchos frutos espirituales visibles!
Como dijo un gran predicador… sus acciones hablan tan alto que no me dejan escuchar sus predicaciones…
¿Quién nos enseña a organizarnos?
Jesús
Quién mejor que Él que experimentó todo lo que podría ser causa de desorganización:
-Exceso de trabajo
-Presión
-Persecución
-Una vida pública y privada a la que dar satisfacción.
¡Nunca le faltó tiempo, y cumplió a cabalidad su propósito!
Meditemos como lo hizo
- No dejaba jamás su tiempo de adoración y comunión con el Padre.
-Sus prioridades las ajustaba en armonía a su misión.
Él sabía muy bien cual era, y por eso tuvo tiempo para detenerse sanar a un ciego cuando iba camino a Jerusalem a celebrar la Pascua (Lc.18.35); también pudo parar para hablar con Zaqueo, lo cuál dejó furiosas a las personas que lo rodeaban.
Ellos pensaban que estaba malgastando el tiempo, sin embargo, El todo lo hacía basado en la razón de su misión.
Muchas veces desperdiciamos tiempo, porque no tenemos claro, lo que Dios quiere para nuestra vida.
Él tenía muy claro que había venido a salvar lo que se había perdido, y no dejaba pasar ni una sola oportunidad para hacerlo.
Aunque ello le costara ser cuestionado y acusado.
-Le dio un tiempo muy importante a sus discípulos.
Sus enseñanzas y la intimidad con Él, fueron el ejemplo a seguir por ellos, en la misión que El les estaba asignando.
¿Cómo entonces aprovechar el tiempo como sabios?
- Escoger lo mejor (que no siempre es lo que más nos gusta) para asignarle tiempo de calidad.
- Planificar con antelación nuestras actividades.
- Tener claro en lo que somos más eficaces y aprovecharlo para ganar tiempo.
- Conocer nuestras debilidades porque por ahí se nos puede escapar mucho tiempo.
- Estar preparados al menos en la mente para cualquier emergencia.
-Saber decirle no a los demás cuando es necesario, para decirle sí a Dios siempre ! ! !
Tiempo de agradecer
¡Quiero aprovechar este tiempo para darle gracias a mi Salvador!
Que me está enseñando a manejar con más orden el tiempo; y algo muy importante, me ha ido enseñando también a sanar mi mente y mis emociones, de la pasada manera de vivir; la cuál me hacían perder mucho tiempo.
Que me ha sostenido en todos los tiempos, incluso en aquellos cuando me sentí burlada y perseguida, por personas que siendo hermanos, no supieron discernir lo que Él había puesto en mi espíritu.
Lo más maravilloso es; el amor que va derramando en mi corazón en este tiempo.
El amor de Él; que es paciente, sufrido y me enseña a esperar el tiempo de cada cosa y de cada persona en completa paz.
¡A Él sea toda la Gloria siempre!
Con amor en Cristo
Tammara